Búnkeres, construcción y características generales

Los Búnkeres
Bases Alemanas

Bases Francesas

Bases Noruegas

Lejano Oriente

Otras bases

Indice sección

Los requerimientos para la construcción de búnkeres ya fueron dados a mediados de los años 30, cuando Hitler llegó al poder. De hecho, estos ya habían demostrado su efectividad en la ciudad de Brujas (Bélgica) durante la Primera Guerra MundiaI.

Bunker de Sumergibles en Brujas (Bélgica) en 1918.
Búnkeres de sumergibles en Brujas (Bélgica) en 1918.

Una vez iniciada la guerra, estos planes fueron postpuestos en principio por la misma marcha de esta, totalmente favorable a Alemania, como por el hecho de ser considerados “derrotistas”. Pero tras el bombardeo de Berlín por parte de los ingleses (25/8/1940), el tema volvió a retomarse.
Al inicio de la guerra solo estaba en construcción el Nordsee III, en Helgoland, y se habían hecho preparativos para construir el Elbe II de Hamburgo. A partir de aquí, solo en Francia se consumieron 4,4 millones de metros cúbicos de hormigón en los siguientes tres años y medio.

Construir estos búnkeres estaba más allá de la capacidad de la Kriegsmarine, por lo que se recurrió a una organización para ello, la Organización Todt (OT).
Esta organización, creada por Fritz Todt, que llegó a tener empleada a más de 1,4 millones de personas en 1944, no se la podía definir en términos comparativos con nada parecido en Inglaterra o EEUU. Se la llegó a definir como una Quango (quasi-autonomous non-govermental organisation -organización no gubernamental cuasi autónoma-, similar a una organización privada a la que el gobierno ha otorgado determinados poderes).

Su función fue la de crear las condiciones necesarias para llevar a cabo la tarea encomendada. Para desarrollar esta, utilizaron trabajadores forzados y no forzados. A los forzados todos sabemos como eran obligados a trabajar, mientras que a los voluntarios se les ofrecían incentivos tales como la paga, que incluso podían cobrar ellos una parte y la otra ser enviada a sus casas. Se les alimentaba bien y se les acomodaba dentro de unos niveles razonables.

La OT tenía su propia fuerza de seguridad en la forma de varios Schutzkommando e incluso la Polizei Regiment Todt.

Tras la caida de Francia, la sección encargada de los trabajos allí era el Einsatzgruppe West, con sede en París. Este, a su vez, se dividía en tantos Oberbauleitungen como áreas en las que se fuera a construir los búnkeres.

Hubo varias firmas alemanas envueltas en la construcción de los búnkeres, alguna de ellas bastante conocida:

  • Del hormigón se encargaba Siemens-Bauunion y Holzmann AG.
  • De las instalaciones eléctricas se encargaba Siemens-Schuckert.
  • De las máquinas para bombear el hormigón y el agua, así como drenarlo, se encargaba MAN (Maschinenfabrik Augsburg-Nürnberg).
  • El resto se podía subcontratar con firmas locales.

Los turnos de trabajo eran de 12 horas (de 7 de la mañana a 7 de la tarde), y durante la noche se iluminaban las obras y solo se apagaban si se producía una alarma aérea.


La construcción "nocturna" de Bordeaux.
La construcción "nocturna" de Bordeaux

Antes de iniciar la construcción de un búnker, varias labores tenían que ser tenidas en cuenta y ser efectuadas:

  • Enviar especialistas a los países donde se iban a edificar.
  • Localizar las zonas de ese país idóneas.
  • Comprobar el tipo de terreno sobre el que se iban a asentar los búnkeres.
  • Determinar el tipo de cimientos necesarios.
  • Disponer de fuentes proveedoras de cemento, arena, grava, etc.
  • Ver la posibilidad de utilizar las vías férreas disponibles, identificando posibles puntos problemáticos.
  • Si no las hubiera, buscar otras alternativas.
  • Buscar proveedores de maquinaria para las obras.
  • Alojamiento para los obreros.
  • Entrenamiento de estos en el manejo de la maquinaria.
  • Buscar acuerdos con firmas del país para cooperar en la construcción.
Una vez que todo esto estuviera solucionado, se iniciaría la construcción.
Se limpiaba la zona y se cavaba para colocar los cimientos y los grandes pilares de acero.

Se extenderían barreras para evitar que el agua inundase la zona en la que se estaba excavando, ya que esta se encontraba por debajo del nivel del agua.
Mientras, se extendería el suelo de hormigón en las zonas de los talleres y los refuerzos para las paredes se irían preparando para que, una vez estuvieran colocados, se pudiera verter el hormigón en ellos.
Se estaría vertiendo hormigón para formar las paredes hasta que estas llegaran a la altura determinada.
Entonces se colocarían las vigas prefabricadas sobre las que se irían colocando planchas que soportarían las capas de hormigón del techo.
Obreros preparando el encofrado de un muro.

Debido a la gran amenaza que representaba la aviación, no debería sorprender que el mayor trabajo de innovación se hiciera en el tema de la proteccion de los techos. Como resultado, estos, llegaron a ser prácticamente impenetrables.

La solución mas “sencilla” era la de aumentar el grosor paulatinamente. Esto lo hicieron añadiendo sucesivas capas o colocando unas vigas de hormigón, diseñadas tanto como para que la bomba no rebotara como para disipar sus efectos (Fangrost).

También estaba el problema de que no sabían si los cimientos aguantarían el aumento del grosor, y por lo tanto del peso de los techos, por lo cual los expertos pensaron en reducir el tamaño de los búnkeres, pero se dieron cuenta de que, por su diseño, el techo tenía una cierta flexibilidad y esta podía servir para aumentar su fortaleza.
Detalle del "Fangrost".

Se calculó que para una bomba de 1 Tm. eran suficientes 3,5 m. de espesor, y que se podían añadir las capas necesarias para aumentar la resistencia, asumiendo que estos cálculos ya habían sido tenidos en cuenta con el diseño de las paredes y cimientos.


Imagen reciente del Búnker de Bordeax donde se aprecia perfectamente el grosor del techo y el doble techo.
Imagen reciente del búnker de Bordeax, donde se aprecia perfectamente el grosor del techo y el doble techo.

Había cuatro tipos básicos de búnkeres lo suficientemente grandes para albergar sumergibles y submarinos:

  • Esclusas cubiertas para subir y bajar los niveles del agua.
  • Búnkeres utilizados para construir submarinos y sumergibles.
  • Búnkeres utilizados para equipar los recién fabricados.
  • Búnkeres de reparación y refugio para submarinos y sumergibles operativos.
También había otros tipos de búnkeres que se usaban como centros de mando, puesto de observación, emplazamientos de cañones, depósitos de munición, talleres, etc.

El búnker de Bordeaux en construcción.
El búnker de Bordeaux en construcción.

Además del espacio destinado a los submarinos y sumergibles, un búnker debía tener:

  • Un techo fuerte, resistente a las bombas, paredes gruesas y puertas acorazadas.
  • Accesos por carretera y ferrocarril para carga y descarga.
  • Áreas de administración con instalaciones médicas.
  • Oficinas de comunicaciones.
  • Oficinas para el Estado Mayor de cada flotilla.
  • Alojamientos para los trabajadores y las tripulaciones en activo.
  • Generadores para hacer el búnker independiente del exterior.
  • Ventiladores para extraer humos nocivos.
  • Sistema de defensa en caso de ser atacados desde tierra.
  • Emplazamientos de cañones antiaéreos.
  • Almacenes para piezas de recambio (los torpedos, minas y munición se almacenaban en búnkeres aparte y alejados).
  • Depósitos de combustible.
  • Plantas purificadoras de agua para elaborar agua destilada para las baterías.
  • Almacenes eléctricos.
  • Instalaciones para verificaciones eléctricas.
  • Talleres para pintores, carpinteros, ingenieros mecánicos, etc.
  • Talleres de ingeniería pesada para hacer anclas, cadenas, etc.
  • Talleres para verificación y prueba de radio.
  • Talleres para mantenimiento de periscopios.
  • Talleres para rebobinado de motores.
  • Reacondicionamiento de compresores.
  • Salas para los guardias.

Cada búnker podía tener de uno a varios diques. Los había de dos tipos: normales o húmedos y secos.

Los diques secos se usaban para realizar reparaciones. La altura desde el fondo del dique hasta el muelle debía ser por lo menos de 10 m. y del muelle al techo de otros 10 para así poder efectuar arreglos en el periscopio. El muelle era aproximadamente de 15 m. de ancho.

Cada dique tenía por lo menos una grúa con capacidad de entre 1 y 30 Tn., una bomba principal con capacidad de 3.000 m3 y varias auxiliares de 380 m3 que tardaban algo más de 3 horas en vaciarlo.

Este tipo de diques eran los primeros en ser construidos y también los primeros en ser utilizados.

La proteccion de cada dique la proporcionaban las enormes puertas acorazadas, alguna de ellas incluso de 1 m. de espesor. Podían ser en forma de persianas de acero, en las que las hojas bajaban verticalmente desde el techo, o del tipo normal.


El Bunker de Brest en Construcción, se puede apreciar como de los dos diques de la izquierda se esta bombeando el agua del interior.

El búnker de Brest en Construcción. Se puede apreciar como de los dos diques de la derecha se esta bombeando el agua del interior.

Nota:
Os recomendamos consultar el artículo técnico dedicados al Sistema de protección anti-bombas "Fangrost" y el artículo histórico dedicado a Las bombas "terremoto" Tallboy y Grand Slam.

Atrás
Nota Legal y Copyright ©
Inicio
Contacto