Buceando el U352

Os presentamos un artículo realizado por Nestor Magalhães sobre su experiencia personal buceando el pecio del U352. El U352 fue hundido al Suroeste de Cabo Hatteras (Carolina del Norte) el día 9 de Mayo de 1942.
El U352 esta envuelto en un halo de, digamos, mal fario. Sus supervivientes serían ametrallados en el agua y el pecio del U352, aunque es una tumba de guerra, ha sido expoliado en varias ocasiones y los restos de los 15 tripulantes que se hundieron con él profanados.
A pesar de que desde U-Historia, debido a las circunstancias anteriores, hemos sido reacios a todo lo referente al U352, creemos que el siguiente artículo, escrito en primera persona, es un excelente contribución a otro tipo de Turismo, el Subacuático.

Nestor, el autor, nos ha dado su consentimiento para traducir y publicar su experiencia en U-Historia. El artículo traducido está publicado en la web brasileña "Naufrágios do Brasil" (http://www.naufragiosdobrasil.com.br).

Si lo deseáis podéis consultar la ficha completa del U352 que se encuentra en la sección Historial U-boote.


Una historia de hierro y sangre

Nestor Magalhães

Artículo parcialmente publicado en la revista “Inmersión” nº 125 y el diario ZH.
Texto y fotos cedidas por el autor

Esta fue el arma que casi hizo fracasar a Inglaterra, y por muy poco, no reescribió el final de la Segunda Guerra Mundial. Los submarinos alemanes, los Unterseeboote o simplemente los U-Boats, fueron engendros que de una forma única supieron explorar el terrible reflejo de un miedo ancestral del hombre: lo que no puede alcanzarse porque no se ve.
Una amenaza constante, invisible pero real. Tan real que en un mes de 1940, en el Atlántico Norte, los U-Boats hundieron 66 buques a costa de perder sólo 1 sumergible. Una consecuencia de acciones de gran audacia, tales como las del Comandante Otto Kretschmer que mantenía a su U-99 en la superficie durante la noche, en el medio de un convoy, torpedeando a voluntad los buques mientras las escoltas en su caza, saturaban las profundidades con toneladas de explosivos. Nunca nadie buscaría a un sumergible atacando en la superficie y mucho menos en medio de un convoy.

A partir de agosto de 1942, sigilosamente, vinieron hasta nuestras aguas. Tan cerca que cuando por la noche en superficie, cargaban sus baterías, los marineros podían observar la luz de Recife, El Salvador y Río de Janeiro. Pasaron entonces los buques brasileños y los aliados a ser sus víctimas.

Durante esa época, algunos meses antes, como lobos, infestaron el Atlántico cerca de la costa este de los Estados Unidos. En seis meses dieron cuenta de casi 500 buques, perdiendo solamente seis sumergibles.
La mayor derrota de la historia de la Marina americana.

Pero los Aliados movilizaron inmensos recursos y una avanzada tecnología haciendo que el cazador se convirtiese en pieza. Pronto los U-Boats comenzaron también a ser destruidos casi hasta la extinción.
De los 1.167 submarinos producidos por los astilleros, 757 fueron hundidos, capturados, bombardeados en sus puertos o simplemente se perdieron en accidentes. A principios de 1945, de cada tres U-Boats que salían de patrulla, dos nunca volvían más. Era la muerte de una élite.


El autor del artículo señalando la posición del pecio del U352

Nunca en la historia de todas las guerras una fuerza sufrió tal porcentaje de bajas y siguió combatiendo y amenazando al enemigo hasta el final, obligando a los Aliados a movilizar a millares de hombres, de aviones y buques en situación de constante alerta  hasta mayo de 1945.

E incluso en aquellos días negros siempre había voluntarios orgullosos de ingresar en la Ubootwaffe, una hermandad unida por el destino, en el cual cada hombre "dependía el uno del otro y, por lo tanto, tenía un compromiso que cumplir con aquel, el  “Schicksalgemeinschaft"; como decía su comandante, el Almirante Karl Doenitz.

Al finalizar la Segunda Guerra Mundial, los U-Boats habían hundido. 2.603 buques comerciales y 175 buques de guerra aliados, desde portaviones y acorazados a corbetas y lanchas patrulleras, superando las 13.500.000 de toneladas.

Estas historias siempre me impresionaron muchos, desde pequeño. Historias de hierro y sangre.
En 2003, ya algo mayor, tuve la feliz ocasión de visitar el U-1277, hundido en 1945 cerca de la ciudad de Oporto, Portugal. Esa fue una aventura inolvidable.
Después de dos años de planificación, en las dos últimas semanas del verano de 2006, buceé en el U-352, hundido en combate en 1942 cerca de la ciudad de Morehead y visité el U 505 expuesto en el Museo de la Ciencia y la Industria, en la ciudad de Chicago.


Un "U-boot" sin suerte

El U-352 era un submarino modelo VII C, con 769 toneladas de desplazamiento en  superficie, armado con un cañón de 88 mm., uno de 20 mm. y 14 torpedos, comisionado en agosto de 1941.

Medía 67,1 metros de longitud, poseían dos motores eléctricos y dos motores diesel y las velocidades máximas eran 17.7 nudos en la superficie y 7.6 nudos sumergido.
El modelo VII C fue el más común, verdadero caballo de batalla de la Ubootwaffe. Los alemanes construyeron alrededor de 660 unidades.

Su primera misión de combate fue en Islandia dónde no consiguió hundir ningún buque y fue duramente bombardeado por destructores británicos.

Sin embargo consiguió volver sano y a su base a Saint Nazaire, Francia.

Durante el período de reparaciones, el puerto fue atacado por comandos británicos que no consiguieron alcanzar los muelles de los submarinos. Sin embargo una bala perdida dañó el periscopio del U-352.

Poco tiempo después otro golpe de mala suerte: El U-352 colisionó accidentalmente durante un combate con el U-552. La segunda misión de guerra fue en aguas americanas.

En la tarde de 09 de mayo de 1942, U-352 patrullaba las aguas poco profundas del litoral de Carolina del Norte cuando su comandante, Kapitanleutnant Hellmut Rathke observó por el periscopio un pequeño buque a media marcha, en las proximidades del Cabo Lookout. Era el “USCG Icarus”, un buque patrulla de la Guardia Costera.

Ansioso por combatir, Rathke lanzó un torpedo contra el objetivo escuchando poco tiempo después unas fuertes explosiones. Por algún defecto o incorrecta regulación, el torpedo alcanzó el fondo submarino. Un tiro corto a 180 metros del “Icarus”. Sin saber que no había alcanzado el buque, el U-Boat mantuvo el curso e izó su periscopio.

El comandante se sorprendió al observar que su víctima era un buque de guerra, que se encontraba indemne y que se preparaba para contraatacar rápidamente. U-352 pronto fue alcanzado violentamente por una salva de cargas de profundidad, tan próximo a su casco que fue seriamente dañado, además de un miembro de la tripulación muerto y varios heridos.
Sin más opción posible que seguir recibiendo nuevas cargas de profundidad, Rathke ordenó emerger.

En la superficie el U-Boat fue alcanzado por intenso fuego de cañones y ametralladoras pesadas, siendo hundido algunos minutos después. Incluso ametrallados mientras nadaban en el agua, 32 marineros y su capitán consiguieron sobrevivir siendo los primeros prisioneros extranjeros en aguas americanas desde la Guerra de 1812.
Quince hombres de la tripulación perecieron con el sumergible.


Buceando el U352

La costa de Carolina del Norte es un inmenso cementerio de buques. Llena de historias terribles sobre naufragios, piratas, Guerra Civil, tornados y... U-Boats.

Durante la Segunda Guerra Mundial la acción de los submarinos alemanes fue allí tan intensa que la región se conoció como "Torpedo Junction".
En este rico "campo de caza" más de 100 buques fueron hundidos o dañados por los U-Boats.

También está allí el vapor brasileño Buarque, partido por un torpedo del U-124, el 14 de febrero de 1942. 

En la ciudad de Beaufort está el North Carolina Marítimo Museum que cuenta toda la historia marítima de esta región.


Objetos del U352 expuestos en el centro de buceo "Olympus"
Existe un pequeño auditorio donde se exhibe un excelente audiovisual sobre las acciones de los U-Boats en la costa este americana así como fotografías panorámicas del naufragio de U-352.

El autor junto a George Purifoy

George Purifoy descubrió el U-352 en 1975. George es el propietario del Olympus Dive Center, empresa que tiene su sede en la ciudad de Morehead, y lleva regularmente grupos de submarinistas a los más interesantes naufragios de la región.

En la empresa existe un pequeño museo con muchos objetos reunidos por el Sr. Purifoy durante años de buceo en el pecio del U-352, incluso un cañón AA de 20 mm. y una escotilla, los dos en exposición en su empresa.

Olympus tiene disponible un cómodo alojamiento para submarinistas así como dos grandes barcos operativos dotados con excelente infraestructura. Uno de estos barcos, el "Midnight Express", es un buque con 48 pies, en el que navegamos hasta el lugar del naufragio de U-352, situado alrededor de 25 millas al sur del cabo Lookout.

Una vez sujeto el ancla al casco del U-Boat por un submarinista de la tripulación, nos lanzamos al agua en compañía de Steve, mi compañero e instructor del Olympus.

A pesar de encontrar alguna corriente y de olas un poco incómodas, el agua azulada estaba agradablemente caliente y la visibilidad era muy buena. Iniciamos el descenso por el cable, de cabeza y, a pesar de estar el sumergible a 40 metros de profundidad, pudimos observar la larga mancha fusiforme del U-Boat. ¡Una visión de su conjunto, impresionante!
El U-352 reposa inclinado 45º sobre un fondo de arena blanca, entre distintos bancos de pequeños peces. Todas sus escotillas están abiertas pero es peligroso el acceso. Se conserva muy bien su casco de presión pero el externo tiene distintas partes desmontadas, apareciendo en los algunos puntos agujereado.
Tuvo una muerte violenta. Me arrodillo en la arena cerca de su elegante popa observando detalles muy claros, exactamente iguales a los de mi U-552, modelo en escala 1/72 que tengo en mi casa.

El tubo lanzatorpedos de la popa está abierto, con la tapa aún sujeta y oxidada.
Algunas pegadas de aleta, sin esfuerzo, y ya sobrepasamos la escotilla inclinada para la carga de los torpedos de popa. Estaba abierta y oscura, con un banco de pequeños peces coloreados nadando protegidos por la sombra. Imaginaba escuchar la música de la película Das Boot (el Barco, Infierno en el Mar), "Tan Dan, Dan, Dan...!" cuando pasamos sobre su torreta y los alojamientos de los dos periscopios, encantados por la ausencia de gravedad.

Pasaron por mi pensamiento nombres como los de Gunther Prien, Otto Kretschmer, Wolfgang Luth, Erich Topp, Karl Merten, todos héroes de los U-Boats. Absorbido por las historias de los combates, choco en el casco levantando una pequeña nube de polvo y de herrumbre. ¡Calma! Algunos metros al frente y ya podemos examinar la posición del cañón 88 mm.

El cañón no está, posiblemente fue arrancado por las cargas de profundidad y hasta ahora no ha sido localizado por los submarinistas.

En 1980 bastantes proyectiless de 88 mm., torpedos, cargas de profundidad y distintos objetos fueron recogidos de la arena por submarinistas de la U.S. Navy. Sin embargo aún existen tres torpedos a bordo.
Huesos humanos también fueron recogidos de allí por submarinistas clandestinos, así como una de sus hélices. Algunos de estos huesos aparecieron algún tiempo después, expuestos en un almacén de buceo en la ciudad de Jacksonville.
Tal hecho justificó protestas por parte del Gobierno alemán que consideró una profanación de la sepultura militar.

Existen muchos erizos engarzados en el acero oxidado pero casi ninguna anémona, esponja o coral. ¡Que cosa! Un golpe en el tubo del mi panel de instrumentos, un susto y enseguida vuelvo a la realidad.

Es Steve, mi atento compañero. ¡La aguja del manómetro ya está en rojo y ya es hora de subir, que pena, una aventura inolvidable!
Recordaré siempre esta historia de hierro y sangre.


El autor, Nestor Antunes de Magalhães

2º Teniente del Ejército Brasileño, actualmente en la reserva, fue instructor de armamento, municiones, disparo y explosivos durante 25 años. Actualmente trabaja en el Museo Militar de CMS en Porto Alegre como especialista en historia militar, armamento, equipos, y vehículos blindados

Es un estudioso de la historia e la Segunda Guerra Mundial y en particular de la batalla del Atlántico y las acciones de los sumergibles alemanes de esa época. Es integrante del grupo BdU que debate online sobre uboote .

Buceador con titulación de dos estrellas CMAS desde 1992 como especialista en Naufragios, salvamento, buceo nocturno y orientación. A destacar que ha buceado  en Cancún, Cozumel, Parcel do Manuel Luís (MA), Recife, Salvador, Rio, Sergipe, Florianópilis, Vila Velha y Fernando de Noronha.

En 2003 buceó el U1277 en Portugal, en 2006 buceó el U352 en Carolina del Norte en Estados Unidos. También visitó al U505 que se encuentra expuesto en el Museo de la Ciencia y la Industria de Chicago.

Las experiencias vividas por Nestor fueron ideadas y promovidas por el BdU, un grupo de brasileños que estudia las acciones de los sumergibles alemanes en el litoral brasileño y en otras partes del mundo.
BdU: Brazilians Discovering Unterseebote. Grupo de investigacióbn histórica sobre Uboote.


Nota:

Desde U-Historia queremos agradecer a Nestor Magalhães la posibilidad de publicar su artículo y a José Carlos Violat por la traducción del mismo al castellano.


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