Juan Jaramillo nos presenta la traducción de un capítulo de unos Documentos del Servicio de Inteligencia Norteamericano.
El capítulo esta dedicado a la "Intercepción y Radiolocalización de transmisiones de Alta Frecuencia (HF/DF)".


Capítulo VIII

Comunicaciones Submarinos alemanes y su espionaje por la Marina E.E.U.U.  
Intercepción y Radiolocalización de transmisiones de  Alta Frecuencia (HF/DF)


1-
Resumen.
2-
Procedimiento Operativo.
3-
Circuitos Submarinos.
4-
Uso de las frecuencias medias.
5-
Uso de las frecuencias muy bajas.
6-
Procedimiento Estrategia “extra-frecuencias” del emisor de Norddeich -Ordenes de Guerra 217 y 218-.
7-
El KURIER.
8-
Operaciones de Intercepción EEUU.
9-
Operaciones HF/DF en tierra firme.
10-
Operaciones HF/DF a bordo.
11-
TINA y RFP.
12-
Desarrollo cronológico de la lucha alemana contra la D/F (Radiolocalización) y la Radio-intercepción.

1. Resumen

Las comunicaciones entre los submarinos alemanes y sus bases era realizada mediante emisiones en radio de Onda Corta (H/F), con repetición en VLF - frecuencias muy bajas -, para asegurar la recepción. Cualquiera de los dos métodos, “escucha” o “intercepción” eran usados para controlar el tráfico destinado a los submarinos. Un extenso número de circuitos, diseñados para dar servicio a todas las áreas donde los submarinos operaban, consistían en circuitos regulares, para convoyes y circuitos especiales. Además de este sistema de comunicación entre el control central y los submarinos, las frecuencias medias eran utilizadas para solicitar la cooperación de unos submarinos con otros, con buques en superficie o con la aviación, principalmente para usos domésticos.
Las órdenes de la Jefatura concernientes a las comunicaciones alemanas entre el Mando y los submarinos, no ofrecían una buena ocasión para la Radio-localización y la intercepción del tráfico por parte de los aliados. Uso adecuado y disciplina radio era evidente en el tráfico en todo momento, La aplicación de la disciplina era evidente en el tráfico radiado, pero más acentuada en el caso de los submarinos, en una cita o en ataque en grupo. Esta situación se agudizó; y en el verano-otoño de 1943 la campaña de la radiolocalización de comunicaciones submarinas alcanzó una nueva cota.
 Durante este período, el uso de la radio, se comenzó a supervisar y restringir más y más cada vez. Las restricciones se notaron en el uso de ciertos equipos de recepción, y las comunicaciones submarinas demandaban el empleo del uso de extra-frecuencias del emisor en Norddeich y cada vez era más necesario su uso. Asimismo, el uso de extra-frecuencias en efecto fue completamente revisado y con ello aumentó la eficacia y la dificultad de la Intercepción. Esta etapa del procedimiento de extra-frecuencias añadió un poco de dificultad a las maniobras de radiolocalización aliadas, pero un último refinamiento introducido en enero de 1945 fue poco efectivo para evitar la intercepción de los mensajes.
El verano de 1944 ofreció el desarrollo más importante de las comunicaciones alemanas, fueron materializados en los experimentos con el “KURIER“. El “KURIER“ era un sistema de transmisión de mensajes “flash”, es decir instantáneos, mediante el uso de equipos especiales de recepción y emisión. Durante los numerosos períodos de experimentación, ninguna señal del KURIER fue radiolocalizada, y si el equipo hubiera sido puesto en servicio, la organización aliada de la radiolocalización, habría tenido graves problemas para ello, hasta que el equipo contador de frecuencia –el frecuencímetro- hubiera sido diseñado.
Los esfuerzos de Estados Unidos por interceptar las comunicaciones alemanas habían comenzado muy temprano -en 1938- y cuando los E.E.U.U. se unió a la II GM, casi el 100 % de cobertura estaba disponible.  La radiolocalización de las transmisiones submarinas comenzó en enero de 1941, por medio de estaciones terrestres y se extendió a estaciones a bordo de buques al año siguiente. La organización de la radiolocalización avanzó mucho en el transcurso de la guerra, después de la alianza con los británicos, que conllevó  un incremento en el número de estaciones y mejor técnica operativa. El sistema “tip-off” o “alerta” fue usado como ventaja para advertir a todas las estaciones de radiolocalización simultáneamente. El OP-20-G cooperó totalmente en el desarrollo de las estaciones de radiolocalización a bordo de buques, en el entrenamiento del personal a cargo, y mantener a las fuerzas a bordo informada de los últimos avances en la detección de las comunicaciones de los submarinos, con las técnicas de radiolocalización para la identificación de los transmisores.


2. Procedimiento Operativo

Los submarinos alemanes mantenían el contacto y recibían órdenes de sus bases por comunicaciones en alta frecuencia, pero para asegurar que todos ellos recibieran todo el tráfico radiado, un sistema muy elaborado de repetición en frecuencias ultrabajas se mantuvo en servicio. Así que prácticamente todo el tráfico destinado a éstos era repetido.
Las estaciones de control de los circuitos de comunicación destinados a los sumergibles era realizado por el método de “escucha del plan de transmisiones” o bien la “intercepción”. Los mismos circuitos de alta frecuencia eran usados simultáneamente por el tráfico tierra-buques y viceversa. Las estaciones de control observaron períodos fijos de silencio en todos los circuitos para permitir la recepción de las transmisiones de los Uboot. En añadidura a estos períodos fijos de silencio, normalmente las estaciones de tierra efectuaban una pausa de cinco segundos al final del cuadragésimo (40º) grupo de una transmisión larga para permitir que los submarinos con tráfico de mayor prioridad pudieran romperlo. Así pues un submarino podía transmitir en los períodos de silencio, durante la pausa de cinco segundos, o en cualquier momento, cuando el control indicaba que el circuito estaba libre mediante el uso de “WA”. En ningún caso fue utilizada una señal de llamada distintiva por los sumergibles. La confirmación de recepción de un mensaje era efectuada por el control central mediante su repetición y la inserción de un número de serie en la cabecera.


3. Circuitos de los submarinos

Las comunicaciones eran efectuadas a través de un extenso número de frecuencias que eran divididas en circuitos y seleccionados en función del mar en el cual operaban los sumergibles. Muchos de estos circuitos eran conocidos como “circuitos para convoyes” y estos eran utilizados cuando los grupos de ataque lo efectuaban sobre convoyes. Hay que hacer notar que en muchos casos el nombre del circuito indicaba de forma general a la zona geográfica en que dicho circuito era utilizado.

A- Circuitos regulares de los submarinos
  • Costero
  • Irlanda
  • América 1, A y B
  • América 2, C y D
  • América 3, E y F
  • África 1, A y B
  • África 2, C y D
  • África 3, E y F
  • Océano Ártico
  • Mar Mediterráneo
  • Mar Egeo
  • Penang
B- Circuitos para convoyes
  • Diana
  • Hubertus
  • Wotan
C- Otros circuitos usados por los submarinos
  • Bruno 3 (Norddeich)
  • Anton  (Kootwijk)   
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Todos los circuitos en la lista (A) fueron usados durante todo el transcurso de la guerra. Determinados circuitos fueron suprimidos o puestos en marcha dependiendo de la posición de los sumergibles en el mar. El circuito costero era normalmente usado por los buques en El Canal de la Mancha y el área del Golfo de Vizcaya. Irlanda era usado en la zona este del Océano Atlántico Norte.
Los circuitos América y África consistían en tres circuitos separados en cada uno de los cuales existían dos canales o frecuencias que eran generalmente usadas de forma simultánea. Cada una de las cuales era desconectada y usada en un circuito separado si era necesario.
América 1 era generalmente usada en la misma área que el circuito Irlanda. América 2 daba servicio al oeste del Océano Atlántico norte en una línea que estaba comprendida entre las Islas Azores y Cabo Oeste. América 3 lo proporcionaba al Océano Atlántico medio, Mar Caribe y las áreas costeras de Suramérica.
Los circuitos África o cuando no eran usados al mismo tiempo, eran utilizados para dar cobertura a la zona oeste del Océano Atlántico sur y el Océano Índico.

Todos los circuitos eran controlados desde Lorient, París, Bernau (Berlín) o Wilhelmshaven, dependiendo del progreso de la guerra.
El circuito Ártico que era controlado desde la zona norte de Noruega, daba servicio a los sumergibles que patrullaban por la zona norte de Noruega y las rutas de Murmansk. El circuito Mediterráneo era controlado desde Toulon para el Mediterráneo oeste. Mientras, el circuito Egeo daba servicio a la zona este del Mediterráneo. Penang actuaba como control del circuito del mismo nombre y daba cobertura a la zona del Océano Índico, suplementando a los circuitos África.

De los tres circuitos en la lista (B) cualquiera, Diana o Hubertus en la práctica, a veces eran empleados ambos simultáneamente. Wotan fue puesto en marcha una vez y por un corto período de tiempo en la última parte de la guerra. El propósito de estos circuitos especiales era establecer comunicaciones separadas con grupos operativos de Uboot con otros en la misma área que no pertenecían al grupo. Normalmente los sumergibles mantenían los circuitos del área en que navegaban mientras se planeaba el contacto con un convoy o era realizado; en este momento se desplazaban para mantener el circuito designado para el convoy. Cuando concluían dichas operaciones, los sumergibles retornaban al circuito de área. 

En el caso que las comunicaciones con las estaciones domésticas se interrumpiesen por motivos de interferencias ionosféricas –grandes tormentas, por ejemplo-, u otras razones, las instrucciones que se habían acordado es que para mantener las comunicaciones entre grupos de sumergibles operativos debía hacerse a través de “un circuito de grupo”. El procedimiento para realizarlo era que todos se desplazasen a una frecuencia previamente acordada, tomando como control a uno en particular y continuando sus operaciones hasta que las condiciones permitiesen retornar al circuito asignado.

Otros circuitos disponibles para el uso de los Uboot fueron el Bruno 3, designado por los aliados como Series Norddeich, el Anton, conocido también como Series Kootwijk. Bruno 3 consistía en cuatro frecuencias en transmisión simultánea. Las frecuencias se escogían en varias bandas de frecuencias para permitir cobertura mundial simultánea día y noche. Mientras el circuito era usado frecuentemente por los sumergibles también era posible por buques de superficie. De hecho, en una de las frecuencias del Bruno 3, el herido de muerte Bismarck  transmitió su último mensaje. En Oriente Lejano, los buques de superficie que rompían el bloqueo, se comprobó que mantenían sus comunicaciones por este circuito fuera de las aguas controladas por Japón. El procedimiento “extra-frecuencias”, era también usado por los Uboot en conexión con estas series.

El circuito Anton normalmente consistía en cuatro frecuencias tecleadas juntas y fué diseñado para el uso de buques en la zona Este del Océano Atlántico y el norte de Noruega. Este circuito estaba disponible para sumergibles y para buques de superficie. Un sistema provocaba la operación de frecuencias alternativas en conexión con el circuito Anton, pero en la práctica pocas veces se usó este procedimiento.


4. Uso de las frecuencias medias

Las frecuencias medias fueron usadas por los sumergibles para uso cercano y muchas veces para la comunicación general en aguas domésticas.
Tres tipos de uso cercano con frecuencias medias:
En caso de ataque a un convoy (muchas veces con ayuda de aviones), en citas con otros Uboot, y en las llamadas a puerto.
En el primer caso, al primer sumergible que efectuaba el contacto con un convoy, se le enviaba desde control la orden de transmitir señales baliza para encaminar a los otros hacia el convoy. En el caso de citas, usualmente para el suministro de combustible y provisiones, eran acompañadas de transmisiones de señales baliza por parte del buque aprovisionador en frecuencias medias.

A menudo estas señales eran transmitidas en el caso de existir mal tiempo y cuando la navegación precisa no era posible. En el caso de las llamadas a puerto, la señal de baliza era transmitida por los buques de escolta o bien  por estaciones regulares situadas en la costa.

5. Uso de las frecuencias muy bajas.

En las frecuencias bajas se usó extensivamente el uso de transmisores de frecuencias muy bajas, por parte de los alemanes, como complemento de las transmisiones destinadas a los submarinos en alta frecuencia. Todo el tráfico transmitido en las series regulares destinadas a los sumergibles era repetido en frecuencias ultrabajas para permitir su recepción cuando estuviesen sumergidos o bien para prevenir que  las condiciones ionosféricas obstaculizasen la recepción en altas frecuencias.
Prácticamente cada emisor de gran potencia en frecuencia ultrabaja, transmitiendo desde los países de la Europa ocupada, era utilizada con este propósito en algún período.

El transmisor más potente en las frecuencias ultrabajas en el mundo era el llamado “Goliath” por los Alemanes. Con una potencia cercana a los 1000 Kilowatios, era capaz de cambiar de frecuencia y tenía un rango que iba de los 15 a los 60 KHz.
Un Uboot informó al control una señal 5 sobre 5 mientras navegaba sumergido por el mar Caribe a una profundidad de 20 metros.

6. Estrategia “extra-frecuencias” del emisor Norddeich.
(Ordenes de Guerra nº 217 y nº 218)

Un método de transmisión de los sumergibles para defenderse de la radiolocalización aliada en alta frecuencia HF/DF o Huff-Duff fue puesto en marcha en octubre de 1943.
Este sistema fue implantado en conjunto con los transmisores Norddeich (DAN). Brevemente el procedimiento era el siguiente: Norddeich transmitía en cuatro frecuencias de cuatro diferentes bandas de onda simultáneamente. Cada banda de onda tenía diez frecuencias diferentes, “extra-frecuencias”, por encima y por debajo de la frecuencia básica.
Norddeich seleccionaba una de las “extra-frecuencias”  por cada banda de ondas e informaba al sumergible de las frecuencias escogidas mediante la inserción de determinadas letras en la etiqueta de la señal de llamada.
El submarino que deseaba utilizar este sistema determinaba la frecuencia válida y transmitía en la “extra-frecuencia”  en la banda de ondas que mejor escuchaba.
Este sistema descrito para burlar la radiolocalización aliada en alta frecuencia (HF/DF), ofreció un pequeño obstáculo a estas operaciones y siguió en uso hasta enero de 1945. En estas fechas, un sistema mucho más complicado fue instaurado y continuó en uso hasta pocos días antes de concluir la guerra.
El sistema más tardío proporcionó el uso de frecuencias 336 KHz por encima o por debajo de la frecuencia básica de operación. Así pues el sistema de indicación de las “extra-frecuencias”  válidas se cambió a una composición de tres grupos de cuatro letras codificadas con la ayuda de una tabla especial. Esencialmente, el sistema era similar al original.
El nuevo sistema puso en dificultades a la organización de radiolocalización en alta frecuencia (HF/DF) debido a que era necesaria una calibración exacta de la frecuencia era requerida para localizar cada transmisión. A partir de dicho momento, sólo consiguió unos resultados mediocre en la intercepción de las transmisiones.

Un total de cuatro transmisores de “chequeo o confirmación” eran operados en conjunto con las series de Norddeich para asistir a los sumergibles en la tarea de seleccionar la correcta banda de ondas para transmitir. Por ello, un Uboot, después de escuchar las cuatro transmisiones era capaz de determinar cual de las cuatro bandas se escuchaba mejor y en consecuencia, transmitiendo en ésta, para alcanzar con sus transmisiones de la mejor manera posible a Alemania.

7. KURIER

Un sistema de transmisiones automáticas de alta velocidad “flash” conocido bajo el nombre en clave “KURIER” tuvo sus primeros experimentos básicos en agosto de 1944. Este equipo consistía en una unidad separada conectada a un radiotransmisor.
La unidad era capaz mediante una serie de palancas de reproducir puntos, rayas y espacios; era capaz de transmitir diez letras de texto codificado a la velocidad de 600 palabras por minuto. Nada es conocido sobre el equipo receptor, pero presumiblemente un grabador automático debió formar parte del mismo. Obviamente este sistema fue diseñado como un contador de frecuencia –el frecuencímetro- contra la radiolocalización.
Una seguridad adicional se derivaba del uso de frecuencias en que la desviación máxima era como mucho ¿200 KHz? más o menos la frecuencia estipulada.

En ningún caso las transmisiones del KURIER fueron radiolocalizadas, y es reseñable que si el sistema hubiera sido puesto en marcha operativa antes, la organización aliada de radiolocalización no hubiera conseguido resultados útiles hasta que el frecuencímetro hubiera sido puesto en servicio.

8. Operaciones de Intercepción por los E.E.U.U.

Los primeros esfuerzos de intercepción de los circuitos navales alemanes fueron hechos en la costa este de los Estados Unidos pronto, en 1938. Los resultados obtenidos fueron muy pobres debido a que en esta época las operaciones estaban confinadas a las zonas del Mar del Norte y Báltico, que daban una señal realmente débil.
En octubre de 1938, un equipo de intercepción consistente en cuatro hombres se estableció en el buque insignia del Escuadrón 40-T, operando en aguas europeas, dando resultados excelentes y este equipo se mantuvo operativo hasta que el escuadrón retornó a E.E.U.U. en septiembre de 1940.
Cuando estalló la Segunda Guerra Mundial, todos los circuitos navales alemanes eran conocidos y comenzaron a ser interceptados por el OP-20-G.

La intercepción se desarrolló a gran escala a partir de entonces mediante las estaciones interceptoras en la costa oeste de los E.E.U.U. Esta tarea se realizó en un primer momento en Chentelham, en el estado de Maryland y a partir de enero de 1943 fueron transferidas a Chatham, estado de Massachusetts, donde la mayor estación interceptora fue puesta en marcha.
Prácticamente interceptaban hasta el 100% de cobertura hasta la semana final de la guerra. La información obtenida mediante el espionaje de las comunicaciones alemanas y la escucha de sus transmisiones radiales fue recopilada y publicada por el OP-20-G en un documento conocido como RIP 42 muy pronto, en 1941.
La información contenida en esta publicación fue ampliada en gran manera cuando la alianza con los británicos fue efectiva.

9. Operaciones de Radiolocalización en Alta Frecuencia en tierra firme.

Los primeros intentos de localización de las transmisiones de los Uboot comenzaron en enero de 1941. En aquellas fechas solamente siete estaciones de radiolocalización en alta frecuencia estaban operativas y sus localizaciones eran tomadas independientemente unas de las otras. Sin embargo, después de la alianza con los británicos, que aportó estaciones de radiolocalización, y desarrolló técnica operativa, la organización de radiolocalización fue considerablemente más eficiente que en el momento que los E.E.U.U. entraron en guerra.
Nuevos desarrollos se hicieron realidad a partir de entonces, y al final de la guerra se suministraban marcaciones y posiciones más de cuarenta estaciones estadounidenses, británicas y canadienses. Tres redes de los Estados Unidos en la costa este, Mar Caribe y Suramérica, cuando estaban en operación facilitaban con el marcado de posiciones lo que el Mando Naval requería.
El control centralizado e interrelacionado de las distintas estaciones se realizaba mediante líneas terrestres y de radio haciendo posible la alerta o “tip off” de todas las estaciones de radiolocalización.

El uso del sistema de alerta se fue gradualmente extendiendo hasta un punto en el cual, en añadidura a las estaciones E.E.U.U., se unieron todas las estaciones de Canadá, las lejanas británicas y todos los buques de Estados Unidos implicados en la escolta de convoyes o bien destinados a la guerra antisubmarina.
Las “frecuencias de alerta” eran controladas por la estación de San Juan, enviadas simultáneamente en cuatro frecuencias que fueron seleccionadas para cubrir por completo el Océano Atlántico. Las “alertas” de las líneas terrestres de la costa este eran reemitidas por radio hacia San Juan por Júpiter.
El sistema de “alerta” ayudó en gran medida a incrementar la eficacia de las redes de estaciones de radiolocalización, y probó la gran ayuda de  las estaciones a bordo de los buques provistos de este equipo.

10. Operaciones de Radiolocalización en Alta Frecuencia a bordo de buques

El desarrollo de operaciones de radiolocalización a bordo y las ayudas a su instauración a bordo de buques, fueron ofrecidas por OP-20-G en un programa como desarrollo de un arma adicional de la guerra antisubmarina.

Dos técnicos del OP-20-G fueron enviados a Inglaterra en 1942 para reunir información sobre el programa de radiolocalización en alta frecuencia relativas a su modo operativo y el mantenimiento de este equipo. Estos dos hombres colaboraron en la formación de una escuela de formación de los operadores a bordo de operaciones de radiolocalización en buques en diciembre de 1943.
Esta escuela en consecuencia fué administrada por la Oficina de Personal. El continuo contacto entre la escuela de operadores y las fuerzas a bordo fue mantenida por el personal del OP-20-G como medida para asegurar la posesión de todos los avances en materia de comunicación que dispusiesen los sumergibles.
Esta ligazón se plasmó en las visitas de intercambio de oficiales de radiolocalización en las tareas de radioespionaje en ambas: a bordo y en tierra, cartas, y entrevistas.

Antena de radiolocalización montada en un Destructor.
Es reseñable que esta asistencia puso en valor a las fuerzas a bordo. Una publicación detallando el procedimiento de comunicación de los Uboot alemanes, realizada en principio para los buques de la Flota Atlántica, implicados en la escolta de convoyes y la guerra antisubmarina, fue publicada el 1 de julio de 1943.
Esta publicación, CSP 1774 Series, fue particularmente útil en las tareas de radiocalización de los buques equipados con estos sistemas en la detección de transmisiones efectuadas por sumergibles.

11. TINA and RFP

Ambos, TINA y RFP fueron ampliamente utilizados en combinación con la radiolocalización en alta frecuencia con la intención de identificar a cada submarino.
TINA, su fin era identificar a cada radio-operador por su particular manera de transmitir, consistente en realizar una grabación en cinta de las transmisiones y realizar una serie de medidas matemáticas de cada punto, raya y espacio.

RFP era un método de identificación de transmisores basado en una serie de fotografías de alta velocidad realizadas durante la transmisión, haciendo posible un análisis de la potencia suministrada por el transmisor a lo largo de ésta.

12. Desarrollo cronológico de la defensa alemana contra la radiolocalización en Alta Frecuencia y la Radiointercepción.

En diciembre de 1.942 encontramos un antiguo ejemplo de toma de precauciones frente a la radiolocalización durante las operaciones de repostaje, cuando varios sumergibles iban a ser cargados de combustible por Schnoor (U-460). El COMSUB (Comando Submarino)  alertó contra el uso frecuente de la radio durante la aproximación al punto de repostaje y pidió que no se solicitaran señales baliza hasta varias horas después de haber encontrado al buque aprovisionador (2158/3 diciembre de 1.942). En un mensaje anterior del mismo día (1056-3 diciembre de 1.942), se ordenó a los Uboot que informaran de la cantidad de combustible que tuvieran después del aprovisionamiento, pero tras alejarse al menos 30 millas del punto de reportaje. Otro tráfico de ese mismo mes indicaba que los submarinos del Atlántico estaban haciendo uso del procedimiento “extra-frecuencia” de Norddeich al transmitir señales cortas, con reconocimiento de control de las frecuencias básicas.

El 4 de enero de 1.943, se emitió una circular en la que se establecían los factores a considerar antes de emitir un mensaje por radio (0516/4 enero de 1.943). El objetivo de ese documento era eliminar la transmisión de informes innecesarios, así como lograr que aquellos que se consideraran imprescindibles se realizaran del modo más breve posible. Esto no era más que el primer paso de una estrategia que buscaba regular firmemente la disciplina en el uso de la radio. Durante los primeros meses de 1.943 hubo constantes recordatorios en este sentido, haciendo hincapié en la necesidad del silencio radio y advirtiendo del riesgo que suponía transmitir.

Repetida y contundentemente se subrayó el peligro que podría acarrear el uso de la radio en operaciones de cita, siempre que hubiera varios sumergibles en la misma área. Hubo bastantes sanciones por infracciones a esta norma. Un empleo masivo de transmisiones hacia los Uboot del Ártico el día 5 de mayo provocó la orden de que las antenas principal y de repuesto solo estuvieran conectadas en situaciones en las que pudiera requerirse un uso rápido de la radio y que los receptores Toda-banda, Broadcast y el “Radione” fueran únicamente usados en buques de patrulla para la recepción de informes estratégicamente importantes debido al riesgo de radiolocalización.

La creciente dificultad que suponía el repostaje de sumergibles se aprecia en el mensaje 2306/5 de CMSUB en junio de 1943, en el que ordena a Trutz y Bartke (U-488) realizar la carga de combustible en silencio radio y con ninguna señal de baliza, salvo que el encuentro no se pudiera realizar tras más de dos días de búsqueda. Destaca el contraste entre esta orden y la citada anteriormente orden Schnoor, ya que ilustra la tendencia hacia la toma de mayores precauciones durante el periodo de intervención.
Un tráfico del 10 de agosto de 1943 revela como los alemanes notaron la efectividad de la organización de radioespionaje aliado, de cómo intensificaron sus esfuerzos para escapar a la radiolocalización y a la intercepción de sus mensajes. Ese día, la orden 38 del Comando Submarino exponía la situación de la siguiente manera: “Mediante el empleo de aviones y portaaviones de largo alcance, el enemigo es hoy capaz de operar con patrullas ofensivas de aviones con la base de marcaciones de radiolocalización. Esta situación no ocurre cerca de las costas, sino en todas las ocasiones que los Uboot utilizan sus equipos transmisores y se ha vuelto un asunto muy serio. La inexactitud de las marcaciones, entre 50 y 60 millas se compensa con la localización por radar de los aviones”.

Por todo esto, los sumergibles recibieron la orden de aprovechar los momentos en que eran descubiertos por el enemigo, por avistamientos o por ataques, para transmitir sus informes. Asimismo se requirió máxima precaución en el uso de la radio cuando fuera imprescindible emplearla y que inmediatamente después de la transmisión se realizara una inmersión de varias horas cuando hubiera riesgo de ser sorprendido. También se prescribió supervisar el uso de la radio, sintonizar sin radiación, usar las “fuera-frecuencias del servicio Norddeich y se provocó una completa revisión de los procedimientos de fuera-frecuencias, que en realidad ya estaban empleándose, a usar a partir del 1 de septiembre (luego se pospuso hasta el 1 de octubre). Bajo el nuevo procedimiento, la estación de control podía introducir constantemente cambios en las frecuencias básicas y nunca podría saberse con antelación la hora de la emisión ni por el sumergible que fuera a transmitir. Muchos mensajes de septiembre y octubre urgían a un mayor uso de las “fuera-frecuencias” para dar informes de pasaje al objeto de dificultar al enemigo tomar nota y establecer el número de buques dañados y reparados.

Entre mediados de agosto y finales de noviembre de 1943, se renovó la preocupación acerca de la posibilidad de que los servicios de radiolocalización aliados estuvieran obteniendo ventajas de las transmisiones recibidas. Un mensaje del 19 de agosto ordenaba no usar ciertos tipos de receptores hasta que se completara una investigación al respecto, y solicitaba la recepción de transmisiones por VLF solo con el receptor de Radiolocalización, restringiendo el uso de los receptores de todas las bandas para los servicios esenciales (1922 de 19 de agosto de 1943). Sin embargo, el 24 de octubre, Hartmann (U-441) informó de la sospecha de que se podían hacer detecciones sobre el receptor de radiolocalización, por haber sido sobrevolado poco tiempo después de haberlo encendido (2237/ 24 de octubre de 1943). Por tanto el 5 de noviembre una nueva orden solicitaba a todos los buques situados tanto al este del meridiano 18º oeste como a los buques entre Alemania y la cuadrícula naval AE en Islandia a realizar escuchas en VLF solamente durante las inmersiones. La recepción en onda corta solo se permitía si el buque estaba equipado con un receptor “Main” (2049/ 5 de noviembre de 1.943). La prohibición en algunos otros receptores se levantó el 8 de diciembre, probablemente tras ensayos de emisión satisfactorios (1873/ 8 de diciembre de 1.943).

Este énfasis en la disciplina en el uso de la radio y las restricciones en su uso continuaron en 1944, con desarrollos poco significativos en los primeros siete meses del año. En enero hubo un intento de acelerar la transmisión de señales cortas e informes meteorológicos. El 30 de ese mismo mes se dictó la orden provisional de guerra 254, que establecía señales visuales entre sumergibles y aviones auxiliares como un medio de evitar la radiolocalización. En primavera, los informes meteorológicos cobraron tal importancia para el alto mando alemán, que se aceptó el riesgo de radiolocalización para transmitir ese tipo de información (1416/ 14 de mayo de 1.944). No obstante, se ordenó a los Uboot permanecer varias horas sumergidos y cambiar constantemente su posición inmediatamente después de enviar sus informes.

El verano de 1944 trajo un nuevo y potencialmente importante desarrollo en las comunicaciones alemanas en la forma de experimentos con el equipo KURIER. Los ensayos empezaron el 4 de agosto y se prolongaron, con algunas interrupciones para reparar defectos en los equipos, hasta el 28 de agosto en que se cancelaron temporalmente porque las instalaciones de transmisión no estaban suficientemente desarrolladas. Durante ese período se produjeron algunas transmisiones correctas, pero muchas fallaron por no poder recibirse o descifrarse al no lograr el necesario fino ajuste de la estación transmisora.

Otro periodo de ensayos comenzó en noviembre de 1944, se interrumpió en diciembre y se reanudó en enero de 1945. En diciembre se realizaron ensayos de transmisión de señales KURIER con un dipolo circular Schorchel. No hay información de los resultados que se obtuvieron, pero el Comando Submarino no tuvo mucha fe en los resultados, ya que la radiación que se logró con el dipolo circular Schorchel fue insuficiente. Schumann (U-245) emitió la primera señal operativa KURIER a las 2325 del 27 de enero, bajo el nombre en clave “Brutus”, pero el 2 de febrero se interrumpió el uso del procedimiento KURIER y nunca se reanudó, probablemente debido a la evacuación de Bernau, donde estaba emplazada la instalación receptora.

Un último avance de importancia durante los últimos días de la guerra, fue la introducción el 25 de enero de 1945 de un nuevo y complicado cifrado para determinar las “extra-frecuencias” válidas de Norddeich, cuyas instrucciones habían sido dadas a través de unos largos mensajes entre el 20 y el 26 de noviembre de 1944. El nuevo sistema fue efectivo evitando la radiolocalización, pero nunca se usó tanto como el antiguo sistema KONRAD, probablemente debido a los muchos fallos ocasionados por la falta del necesario ajuste fino a las frecuencias correctas.


Notas:

  • Para ampliar el tema os recomendamos el artículo técnico "Equipos de Rádio en los U-boote".
  • El autor de la traducción quiere agradecer a su amigo Ramón Vicente, que colaboró en la traducción del texto.
  • Asímismo a Patrick Clancey por informarme de la situación del presente documento. Al ser un documento oficial del Gobierno de los E.E.U.U. es un docmento de libre disposición, para su publicación y traducción.
    La versión original, en inglés americano puede obtenerse en la siguiente dirección Web: http://www.ibiblio.org/hyperwar/ETO/Ultra/SRH-025/SRH025-8.htm

Juan Jaramillo Blasco para U-Historia (2006)

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