Cuando me contaron el argumento de esta película, pensé que me iba a encontrar con otra típica película de submarinos en el que los malos son siempre los rusos y los buenos los norteamericanos… y así ha sido. Nada nuevo más allá del numeral de la unidad, de los personajes y del final, muy enrevesado en este caso, aunque se dice basada en la historia real del submarino ruso K-129, perdido en el Pacífico en marzo de 1968.
Film clásico de buenos, malos y peores, ambientada dentro de un submarino ruso a punto de finalizar su carrera en el año 1968, en pleno apogeo de la guerra fría, y al que los políticos de turno le han preparado un explosivo final. Con un buen reparto, lenta al principio pero con unos últimos minutos trepidantes y un final desconcertante. Un 6 de nota. |