A pesar de que muchos periscopios estaban hechos de acero inoxidable de alta calidad, estos necesitaban una gran cantidad de mantenimiento y cuidado. El tubo principal tenía que mantenerse engrasado y las lentes a menudo necesitaban ser limpiadas y secadas. Teóricamente, la condensación en el interior se prevenía introduciendo un cartucho con una mezcla absorbente. La mezcla química en el interior del cartucho estaba coloreada con cloruro de cobalto, un indicador de color azul que se volvía rosa rojizo cuando se humedecía. Entonces, se colocaba en un plato caliente en la cocina hasta que se secase y así podía ser usado de nuevo. ------ Miss Arden y su jefe estaban subiendo a un avión y ella le preguntó hacia donde se dirigían. “Hacía la costa del Golfo...¿ ya has leído algo sobre los hundimientos provocados por sumergibles allí ?.” contestó su jefe. “Por supuesto, ¿ Hay alguna oportunidad de ayudar a parar eso ?.” “La hay,” contestó, “ Hay espías nazis que emiten por radio cada vez que uno de nuestros barcos zarpa. Por eso vamos allí, esos espías están allí concentrados, debemos atrapar a cada uno de ellos... ¡ y rápido !.” Esta conversación tenía lugar, más o menos, en julio del 42. En el Golfo de México entraron unos veinticuatro sumergibles alemanes, cobrándose su tonelaje en medio de una sociedad americana adormecida... Jane Arden era reportera y haría su particular contribución para detener la actividad alemana en el Golfo. Los habitantes de Galveston Island leerían los esfuerzos de esta reportera en el periódico, mientras se reforzaban o construían instalaciones militares en la costa y se ejercía una mayor vigilancia sobre el Golfo. Jane Arden tuvo una participación muy directa en la captura de espías nazis y en localizar emisoras clandestinas... de hecho, llego a colaborar con el FBI. Entre 1942 y 1943, los U-boote hundieron en torno a unos sesenta barcos en esa zona, además de dañar unos quince más. Jane Arden no pudo evitar ni uno sólo de estos hundimientos. Aunque joven y atractiva, sólo era un personaje de cómic que aparecía los domingos en el Galveston Daily News. Pero la población de Galveston necesitaba saber que hasta sus personajes de cómic se preocupaban por la amenaza. Nunca hubo mensajes de radio de espías alemanes, ni estaciones ocultas. Las aventuras de Jane Arden finalizaron cuando la ofensiva alemana en el Golfo comenzó a debilitarse y pasó a vivir la vida que su creador tenía pensado para ella. ------ Valentín. El búnker que llevaba este nombre era uno de los más grandes de Alemania (50.000 metros cuadrados)... de hecho, cada una de sus vigas destinadas a soportar la estructura del techo pesaba 47 toneladas. Hay que tener en cuenta el detalle de que este búnker tenía que dar protección a una línea completa de ensamblaje de los tipo XXI. Pero hay otro aspecto que nos gustaría comentar. La fuerza de trabajo destinada a construir este búnker tiene la reputación de ser la más castigada de todas. Los trabajadores fueron ametrallados y bombardeados al mismo tiempo que el coloso que estaban levantando. Justo después de la guerra la propaganda aliada se apresuro a señalar que sus condiciones de trabajo eran próximas a la esclavitud, pero lo cierto es que estamos hablando de un periodo en el que en cada ráid aliado en suelo alemán moría el mismo numero de personas que murieron en Gran Bretaña durante toda la guerra... Valentín, como los otros búnkers, atraía los bombardeos como si fuese un imán, todas las instalaciones alrededor del búnker quedaban completamente destruidas.. no sólo los servicios propios de la comunidad de trabajadores, sinó también todos los sistemas de abastecimiento al propio búnker... por ello, cabe imaginarse en qué condiciones reales trabajaban los obreros... cuantos resultaron muertos, cuantos heridos o cuantos se quedaron sin hogar por los bombardeos aliados... Por increíble que pueda parecer, la Royal Air Force esperaba que la guerra durase lo suficiente como para probar sus Grand Slams sobre el búnker.. un tipo de bomba del que ya hablaremos en otra ocasión, tal vez. Estadísticamente, Valentín recibió un número determinado de impactos durante la guerra. Sin embargo, la mayoría del daño se produjo después de la guerra, cuando se desalojó por completo el búnker y sus cercanías y se empleó como objetivo para nuevos diseños de bombas. Estas produjeron pocos daños importantes, así que se abrió el debate en cuanto al futuro del búnker. Depósito de residuos, o enterrarlo y formar una colina natural... el caso es que hoy está rodeado de alambradas y patrullado por soldados con perros, ya que el ejército lo emplea como depósito. ------ La historia de Rafalski era parte del folklore el U-123. Tölle, invitado a una de las patrullas de este famoso sumergible, también tuvo la oportunidad de escucharla mientras Hoffmann le enseñaba el buque. Rafalski era bien conocido en la U-bootwaffe... Pertenecía al U-64, hundido en las cercanías de Narvik en 1940. Fué el único hombre que escapó de un U-boot hundido sin el respirador. Así que Tölle escucho la historia contada por su propio protagonista: “Esta bien...”, dijo Rafalski, con un tono de voz que sugería que esperaba que esta sería la última vez que tendría que contar su historia en esta misión, ”... en la invasión de Noruega perdimos muchos buques de guerra y transportes debido a que la flota británica atacó nuestras fuerzas. Nosotros, los U-boote, hundimos algunos de sus barcos, pero no tanto como deberíamos debido a los defectos de los torpedos. En cualquier caso, el 13 de abril mi U-64 fué alcanzado y hundido por un caza-bombardero de la Royal Navy. No soy supersticioso, pero el numero 13 tenía que significar algo. Nuestro sumergible había dejado la base de Helgoland a las 13:13 horas varios días antes y el aparato de los tommys nos alcanzó exactamente a las 13:35 horas del día 13. En cualquier caso, estábamos en aguas relativamente someras cercanas a la orilla. No había modo de hacer subir al sumergible. Permanecimos con él por una hora y cuarto y entonces nos dimos cuenta de que tendríamos que inundarlo y tratar de flotar individualmente hasta la superficie. Lo que más nos asustaba no era la escapada, todos la habíamos practicado en los entrenamientos, sinó la baja temperatura del agua. Nos preocupaba congelarnos hasta la muerte. Pero cada uno cogió su Dräger Tauchretter (el aparato de escape con una boquilla, una pinza para la nariz, una botella de oxígeno, un tubo de respiración y un chaleco salvavidas, que teníamos en nuestras literas), y los oficiales dieron la orden de abrir las escotillas. A medida que el agua entraba me di cuenta de que el mío se había perdido. Todos los demás tenían su aparato colocado, pero, ¿Dónde estaba el mío?. Pronto el agua llegó por encima de la cabeza. Contuve mi respiración y me coloqué en la escalera en medio de un grupo del que la mitad ya se había largado (¿). Justo cuando pensé que mis pulmones iban a reventar asome la cabeza por encima de la superficie. Afortunadamente, como el agua estaba a dos grados Celsius, no tuvimos que andarnos con cuidado por mucho tiempo. Algunos soldados de infantería alemanes en botes de caucho nos rescataron. Creo que estuve en el agua durante cinco minutos. Y esta es la historia. Fui al U-124 después de eso, el "viejo" era el número dos en ese sumergible, y después al U-123. No pedí ser transferido, sencillamente me enviaron. Pero este es un buen sumergible, excepto que el "viejo" corre muchos riesgos.” Tölle anotaba rápidamente en su cuaderno. “¿ Muchos riesgos ?.” “Olvídalo”, contesto Rafalski.”Harías mejor estando en la sala de control como dijo el teniente...” ------ |