Vida operativa de los uboote:
------ Tres pasos suponían
la puesta en servicio de un U-boot. El primero de ellos, era una proceso conocido
como “Baubelehrung”, o instrucción en la construcción.
Durante este periodo la tripulación trabajaría codo con codo
junto a los obreros, aprendiendo todo lo que pudiesen sobre el equipamiento
y el U-boot. Como se instalaba, como se manejaba, qué averías podía
sufrir, como se reparaba....era una enseñanza que comenzaba en la misma
quilla, viendo partes que una vez acabado no volverían a ver, entrando
en secciones en las que nunca más volverían a entrar. Este proceso
resultó terriblemente útil. El segundo, es la “Indienststellung”, la ceremonia de entrega a la Marina alemana. Los astilleros ya no eran responsables del sumergible. Ahora era un arma puesta al servicio de la Kriegsmarine, un arma que emplear contra el enemigo. La tripulación, algunos trabajadores, responsables del astillero, todos estaban presentes excepto las esposas y la familia de la tripulación. Suponía un momento memorable, especialmente para el comandante y la dotación. Unas pocas palabras sobre su asignación, el propósito del U-boot, la dura tarea que esperaba a los hombres, lo que ofrecerían a Alemania, el éxito que esperaban obtener etc. eran parte de un discurso que el futuro comandante dirigía a la concurrencia. Pero la tripulación sólo sería ganada tras el siguiente paso y a base de acciones, ejemplo y, sobre todo, éxitos. Queda un paso más. Tal vez la más importante. A Oesten le gustaba llamarla “Seelenfang”. No es un termino oficial. Aparece en muy pocos sitios. Pero era algo que el comandante tendría en mente mientras se dirigía a la tripulación en la ceremonia de entrega. Sus hombres también pensarían en ello. Quizás las palabras que escuchaban en el momento les parecerían una simple formalidad. Estarían pensando en como les iría con su nuevo comandante. ¿Sería uno de esos ansiosos por ganar la Cruz de Caballero?. ¿Les proporcionaría una tumba en el lecho del océano?. ¿Sería conocido su sumergible por el resultado de las patrullas?. El “Seelenfang” estaba de fondo en toda la ceremonia y a lo largo de las primeras patrullas. Puede traducirse como ‘captura de almas’, era el paso final y suponía la comunión espiritual entre el comandante, sus hombres y el propio sumergible. Habían pasado a la historia las rígidas diferencias entre oficiales y tripulación sucedidas en la Reichmarine de la primera gran guerra.. Los oficiales eran animados e incluso requeridos a enseñar todo lo posible a sus hombres; se les recordaba que tenían sus propias necesidades y preocupaciones. Con ello se intentaba paliar el motivo que llevo a la armada alemana a los motines que concluyeron con la derrota en la anterior guerra. Es el proceso mediante el cual un comandante todopoderoso obtiene el respeto y la confianza de su tripulación. El proceso culmina con el deseo incondicional de seguir a su comandante. Ya no es necesaria la obediencia. La tripulación y el comandante son uno y finalmente el U-boot despliega toda su eficacia. Este periodo de reconocimiento mutuo variaba de comandante a comandante, en algunos casos, ni siquiera se cumplía. Oesten tuvo el suyo propio, Merten, también. Pero nos quedamos con Lüth. Cuando tomó el mando del U-43, sus palabras fueron simples y directas: “No os conozco”, dijo a su tripulación, “y vosotros no me conocéis a mí. Llegaremos a conocernos mejor en el frente.” Así era Lüth. Merten se aprendió de memoria los nombres de todos los Seekadetten que tuvo a su cargo, Topp regreso a puerto tras zarpar en un crucero para que su navegador recuperase un objeto que le traía buena suerte y Luth se encargaba personalmente de encontrar alojamiento a las familias de sus tripulantes aún después de haber dejado de prestar servicio en su barco. El Seelenfang comenzaba con el Baulelehrung y podía alargarse un periodo indefinido incluyendo la primera patrulla, dependiendo de cada comandante y del tiempo que permitía la guerra, siendo en algunos casos prácticamente inexistente. Como decía Meten ‘el peligro es el único test para un comandante’. Tras ello el sumergible se convertiría en una eficaz arma de guerra desplegando al máximo todas sus capacidades: oficiales, hombres y barco se habían fundido en una sola entidad. ------ Con respecto a las dificultades que encerraban la maniobra de inmersión del U-Deutschland, Konig explica: "No siempre es un asunto tan fácil gobernar un sumergible de este tipo hasta la profundidad deseada. Un cambio en la gravedad específica producido como consecuencia de alteraciones en la temperatura o en la concentración de sal supone una considerable influencia en la maniobra. Como ejemplo, déjenme explicarles la diferencia entre el agua del Báltico y del Mar del Norte. La gravedad específica entre los dos mares esta en la relación de 1.013 a 1.025. Esto puede parecer una insignificancia. Pero en un sumergible del tamaño del "Deutschland", que requiere un sobrepeso de muchas toneladas para sumergirse, esta diferencia supone un peso considerable. Con el fin de sumergirse en el Mar del Norte, más denso, tenemos que hacer que nuestro sumergible sea al menos 17 toneladas más pesado de lo que necesitaríamos en el Báltico, de otro modo, no podríamos sumergirnos. Añadido a esto, hay que esperar sorpresas desagradables cuando nos topamos con repentinos cambios de temperatura en las bocas de los ríos y en las bahías. Muchos comandantes de sumergibles han cometido errores al pensar que sencillamente con un sobrepeso podrían sumergirse a una cierta profundidad... De manera inesperada, el manómetro indica una mayor profundidad y el sumergible comienza a caer como cuando un avión golpea una bolsa de aire... una comprobación de la gravedad específica y de la temperatura generalmente explicaran semejante comportamiento por parte del sumergible. Sólo cálculos de este tipo permiten al comandante hundirse en las profundidades y emerger con cierto grado de seguridad." ------
Rodger Winn, de profesión abogado, se presentó voluntario para los interrogatorios de prisioneros. Seguramente hubiera sido bastante bueno en ello, pero, por un motivo o por otro, acabó trabajando para el Submarine Tracking Room. Ya estaba orientado desde joven hacia el servicio naval, pero un ataque de polio le imposibilitó para el servicio y le dejó como recuerdo una espalda torcida y una cojera. Poco se sabe de la naturaleza de Winn, excepto que estaba dotado de una gran fuerza de voluntad para sobrellevar su condicion física. Era común verle apoyado en mesas o sillas, con sus fuertes hombros, haciendo gala de su sentido del humor por los despachos contando una historia tras otra de sus tiempos de abogado. Esta mezcla de actitud le llevaria a ganar alguna que otra condecoración y alcanzar un puesto muy alto en el sistema judicial londinense. Pero Winn tenía otro don. Unido al Submarine Tracking Room desde 1939, era una una esas personas que mantenía que se podía reconstruir los movimientos de un sumergible alemán a traves de informes o incidentes y, lo que era más importante, predecir sus futuras acciones. Es más, pensaba que ciertos patrones ya estaban establecidos, qué mensajes de radio cortos significaban información meterológica o avistamientos, que tal vez los más largos llevaban consigo informes de daños sufridos, informes de hundimientos o la confirmacion de la vuelta a la base. A comienzos del conflicto, el Capitan Edwards entró en el Tracking Room y se inclinó sobre el mapa que mostraba a dos valiosos cisternas dirigiéndose a Inglaterra. A alguna distancia por delante de ellos, una chincheta indicaba la posición fijada por D/F de un U-boot. Edwards preguntó a Winn si tenía alguna idea de las intenciones del sumergible y si supondría algún peligro para los buques. Winn pensaba que, en vista de la longitud del mensaje por radio que el sumergible acababa de hacer, era posible que este estuviese a punto de inciar el regreso a su base y, en vista de ello, podía perfectamente interceptar a los cisternas. Edwards decidió efectuar un experimento. Obtuvo el permiso de la Trade Division y desvió a uno de ellos en un curso que, según Winn, lo alejaría del peligro alemán. El otro conservo el curso original. Las sospechas de Winn resultaron ser ciertas. El cisterna que tomó el rumbo aconsejado no sufrió ningun ataque pero, al dia siguiente, su antiguo compañero fue hundido. Winn, como otros tantos, estaba de algun modo adelantado con respecto a aquellos oficiales de la primera contienda. Como la mayoría de sus compañeros, trataba de sacar ventaja de la situación, por ejemplo, viendo que una manada de lobos, si bien era cierto que suponía un peligro, también era una fuente de información valiosa debido al intenso uso de radio que hacían los sumergibles y el BdU mientras la formaban. ------
En más de una ocasión he leído que los mensajes codificados de las fuerzas aereas y terrestres alemanas fueron los primeros en volverse transparentes al enemigo. Hay que recordar que la estrecha cooperación entre panzers y aviones exigia un tráfico intenso por radio con un lenguaje claro, sencillo y directo, tan ágil como las rápidas operaciones terrestres, lo cual contribuyó, efectivamente, a la ruptura de los códigos de cifrado. Por otro lado, la Marina alemana siempre usó, cuando ello era posible, líneas terrestres en sus comunicaciones, con lo cual, obviamente, la información quedaba oculta. No obstante, esta es una lista más bien básica de los sistemas de codificacion más empleados por el OKM, lo que delata el grado de preocupación que sentían por sus comunicaciones y da una idea de la capacidad de Enigma:
TRITON: Empleado por los sumergibles bajo el mando directo del B.d.U. en el Atlántico, en oposición a los que estaban bajo el mando del Gruppe Nord, el Mando Naval en Noruega, o aquellos transferidos al Mediterráneo o asignados a tareas de entrenamiento en el Báltico. TETIS: El único usado por sumergibles en entrenamiento en el Báltico. MEDUSA: Este sistema de codificación fué el empleado por los U-boote en el Mediterráneo. AEGIR: Usado por unidades de superficie que probablemente permaneciesen durante una larga estancia fuera del Báltico o del Mar del Norte, como el "Graf Spee" o el "Scheer" durante sus largos periodos como corsarios. NEPTUN: Este se usó únicamente por las unidades de superficie más pesadas en misiones especificas, como la unica salida del "Bismarck", el "Scharnhorst" o "Gneisenau". Su uso fué, por tanto, muy raro. SUD: Usado por unidades de superficie en el Mediterráneo y Mar Negro. SPECIAL CIPHER 100: Empleado por corsarios disfrazados de mercantes o buques de abastecimiento en aguas lejanas. Añadido a este, se podía emplear un código específico para un sólo barco. TIBET: Se empleo en buques de abastecimiento, como cisternas, que hubiesen tomado refugio en puertos neutrales al estallar el conflicto o que estuviesen dotados con los primeros tipos de Enigma. POSTDAM: Empleado en operaciones contra Rusia en el Báltico.
SLEIPNER: Empleado por barcos envueltos en prácticas de lanzamiento de torpedos. BERTOK: Este código se empleaba en las comunicaciones entre el O.K.M y el agregado naval alemán en Tokio. ------
Como hemos visto, Alemania uso una amplia variedad de sistemas de cifrado. Casi todos ellos sufrían cambios que eran válidos tan sólo por un mes, mientras que otros, como Regir y Special Cipher 100 sólo estuvieron en vigor durante un año. Los barcos disponían de tablas mensuales de acuerdo a la duración de sus viajes mientras que los U-boote, con cruceros medios de ocho semanas durante el 1941, disponían de capacidad para cifrar mensajes por unos tres meses más o menos. Añadidos a los cambios de mayor importancia, los distintos sistemas sufrían cambios menores cada veinticuatro horas, que entraban en vigor a medianoche al comienzo de la contienda y finalmente a mediodía. Otra medida de seguridad era un doble o triple cifrado, si el destinatario era un oficial o bien el comandante de la nave. Otro método menos conocido era el empleo de señales cortas de radio que contenían un código ya establecido y que con propósito de ser reconocido contenía una letra del alfabeto griego al comienzo. Así, alfa alfa se empleó con Neptuno, Beta Beta con Tritón. Los avistamientos eran emitidos con épsilon épsilon al comienzo mientras que informes metereológicos usaban el alfabeto romano con WW. Como se puede apreciar, la simplicidad y rapidez proporcionaban mensajes cifrados de difícil localizacion para los D/F. El sistema alemán era, entonces, superior al usado por cualquiera de los países en contienda. Pero ningún servicio de inteligencia logró mantener seguro su sistema de encriptación. Hasta los suizos, neutrales durante esos años, lograron en uno u otro momento descifrar información clasificada. Rommel leía con facilidad la información táctica que circulaba entre el ejército británico. Berlín era capaz de leer los mensajes entre Washington y el agregado militar americano en El Cairo. Los italianos leían las señales británicas y yugoeslavas, los británicos y americanos las japonesas y es posible que los rusos tuviesen capacidad para leer los comunicados alemanes y éstos los rusos. (El 30 de julio de 1944 los rusos reflotaron el U-250 en el Golfo de Finlandia y recuperaron una máquina Enigma completa). Así pues, es inevitable el pensar que cara pondría algún responsable de los servicios de inteligencia de cualquier país si supiese que su preciada información corría libremente en manos enemigas. Sorprendentemente, existía un rechazo abierto a reconocer esto, como en el caso de Dönitz, quien hasta una fecha tan tardía como 1973 rehusaba reconocer que sus sistemas de cifrado se leyeron abierta y continuamente durante casi toda la guerra. La Marina alemana era plenamente consciente de la necesidad de seguridad en sus mensajes. Sabían que forzar Enigma llevaría una cantidad de cálculos matemáticos que ocuparían años enteros de trabajo. Aún capturando una máquina, sería posible leer los mensajes sólo durante el tiempo en que las instrucciones de uso de la máquina estuviesen en vigor. Estas instrucciones estaban escritas en un papel soluble en el agua, y las tripulaciones de los sumergibles tenían órdenes de deshacerse de todo este material en primer lugar. Asi pues, aún contando con el hecho de que fuese capturado, el daño producido por el apresamiento sería de muy corta duración. Pero la inteligencia británica trabajaba de una forma desconocida hasta entonces. Se nutría de universitarios brillantes capaces de afrontar el problema sin ningún tipo de prejuicio. Por ejemplo, en 1938 reclutó a Harry Hinsley, quien sin tener experiencia militar era muy conocido en el ambiente educativo por sus trabajos sobre emisiones de radio, o Ernest Ettinghausen quien acabaría convirtiéndose en el embajador israelí en Francia. Otro nombre de sobra conocido es el de Alan Turing, quien diseñó un ordenador mecánico, tal vez primitivo ahora, pero que realizaba los cálculos matemáticos ya mencionados en un periodo de tiempo increíblemente corto para la época. Con el tiempo, hubo docenas de estas máquinas trabajando para la inteligencia británica. Estas eran alimentadas por unas 1200 W.R.N.S, personal femenino voluntario, conocido como las “Bombes”, chicas sin casi vida social debido a lo reservado de su trabajo, con tareas mecánicas y repetitivas pero que sirvieron para que la tecnología venciese al sistema de encriptación alemán. Al finalizar la guerra, la inteligencia británica contaba con un total de casi diez mil personas trabajando para ella. ------ |